JOSEFINA MARTOS PEREGRÍN

 

 

Nací y crecí —no mucho— en Madrid. Allí, en la Universidad Complutense, viví los últimos años del franquismo, que nos proporcionó una vida francamente emocionante al tiempo que despertaba en nosotros —me refiero a una buena parte de aquellos jóvenes— instintos de transgresión continua que aún no me han abandonado.

Además de la hazaña de sobrevivir manteniendo una mínima cordura, conseguí licenciarme en Historia Moderna y Contemporánea, así como dominar suficientemente un par de idiomas que me permitieron dedicarme a la traducción algún tiempo.

Enseñanza, sanidad, asistencia social, alguna campaña de peras… Mariposeo y nuevos estudios porque, una vez que se coge el vicio, cuesta mucho dejarlo.

Y los libros, ¿qué hubiera sido de mí sin los libros? ¿Con qué hubiera llenado la soledad de mi infancia? Siempre leí y escribí, pero tardé muchos años en dar alguna importancia a lo que escribía; ni lo guardaba. Y algunos más en sentir la necesidad de ser leída, de comunicar con el lector.

Trasplantada ya a tierras granadinas, al fin nacieron mis libros, Myriassttstérides y otros relatos, El imaginario vientre de la tierra, La cumbre del silencio, colaboraciones, algún premio y algún casi-premio, que afianzan mi trabajo como escritora y mi encuentro con el lector.