CARLOS DE LA FÉ

 

 

Escritor, feminista y Sátrapa Trascendente del Institutum Pataphysicum Granatensis.
Un perfecto ejemplar de insoportabilidad, cojudo, méndigo y chaflameja, estrangulable y perdonable, todo al mismo tiempo.
Chilango por ad-opción e isleño de tierra adentro. Aprendiz de Quijote y de Cronopio.
Detesto molestar, pero me sale sin querer queriendo.
Ateo, lógicamente, a pesar de -o sobre todo por- mi apellido.
Con el paso de los años he adquirido la extraña costumbre de envejecer y de hacer lo que (cuándo, cómo, con quién y por qué) me da la real gana, o sea, escribir. A cambio del hambre y del frío se ganan amistades. Vaya lo comido por lo bebido y lo escrito por lo leído.
Mi padre plantó un árbol. Mi hijo y yo nos llegamos a sentar a su sombra recordándolo. Ahora un libro. Refrán cumplido.
Soy una bestia que recuerda. Soy un escritor con pésima memoria.
Aún no sé quién es el tipo de la foto, ni el del espejo.