Así fue ‘Yo tampoco me llamo Ulises’ en Sevilla

Se presentaba una calurosa tarde de primero de mayo en Sevilla, pero eso solo no hace mella en un público acostumbrado a esas temperaturas. El Salón de Actos de la Casa de la Provincia de Sevilla lucía abarrotado y expectante ante la puesta de largo del último libro de Elisa de Armas, Yo tampoco me llamo Ulises, una colección de relatos y microrrelatos que toma referencias de grandes clásicos, la mitología, la Biblia o El Quijote, por citar algunos, y Elisa transforma, actualiza y reinterpreta a su gusto, con gran sutileza y riqueza literaria.

Elisa estaba acompañada en la mesa por Alejandro Santiago, editor, y Tomás del Rey, escritor y profesor de Lengua y Literatura. Alejandro agradeció la confianza mostrada por Elisa en su trabajo y expuso brevemente el trabajo de edición, elogiando las facilidades y pronta colaboración de Elisa para todo.

Tomás del Rey ofreció al público una pequeña clase sobre relato apoyado en el trabajo de Elisa de Armas. Hizo un recorrido por los textos, la estructura y los originales de los que la autora toma las referencias, y dejó algunas pinceladas sobre las herramientas que utilizó Elisa, así como alabó la aparente facilidad con la que la autora reconstruye esos textos, desde otra visión, en ocasiones cruel, otras tierna, a veces irónica, pero humanizándolos en todo momento.

Elisa estaba visiblemente emocionada, pues no esperaba el magnífico recibimiento que ha tenido su primer libro. Pero es que Elisa no es nueva en el mundo de las letras, pues han participado (y ganado) numerosos concursos, participado e impartido talleres de narrativa y sus textos han sido publicados en varias antologías y revistas literarias.

Pesa (y gracias) a que la emoción la embargaba, el acto fue un vaivén de emociones. Su exposición sobre los textos, su motivación y la lectura de algunos pasajes dejó al público con una sonrisa en la boca y ganas de más. Carmen Rapallo de Armas, sobrina de la autora, tenía preparadas las lecturas de varios textos y el público disfrutó de su lectura dramatizada.

Como no podía ser de otro modo, en un ambiente tan familiar, el público estuvo muy participativo, realizando diferentes preguntas y celebrando la publicación de este libro. También respondiendo con alegría a los agradecimientos de la autora, recordando varios grupos y colectivos que han sido camino necesario para que germinara este libro.

Queremos dar las gracias al público asistente. Días como este se escriben con mayúsculas.