Entrevista a Antonio Fernández Ferrer

Os dejamos la entrevista que le acaba de hacer Juan Peregrina Martín a Antonio Fernández Ferrer, autor de Desde el puerto de la utopía y Monodiálogos frente al espejo.

  • Querido Antonio, presentas el 30 de mayo en la Feria del Libro de Granada Monodiálogos frente al espejo, un libro inclasificable: la pregunta es obligada ¿pertenece a algún género?

La idea original que me impulsó a escribir esta ‘pseudolocura creativa’ fue autoanalizar ese ‘yo interior’ al que pocas veces escuchamos y que, en más de una ocasión, convendría hacerlo. Nos iría mejor en muchas de nuestras decisiones inamovibles. Suele considerarse a Unamuno como el precursor de ese análisis profundo en el que mi yo dialoga con mi otro yo creado en la ficción. Son dos posturas, dos interioridades que intercambian opiniones y reflexiones y que, en definitiva, enriquecen a la persona en sí. En cuanto a encuadrar este tipo de aproximación filosófica dentro de un género literario me sumaría a algunas consideraciones que el escritor Carlos de la Fé establece en el prólogo de estos Monodiálogos: “…una amalgama entre teatro, ensayo y minificción.

  • Un libro así… ¿qué cuenta?

Pues en mi opinión creo que intenta acercarse a la realidad cotidiana de cualquier persona y darle, en la mayoría de los casos, dos enfoques, dos puntos de vista que, frecuentemente, pueden llegar a ser complementarios. Esos posicionamientos tocan diversos temas de la actualidad como la política, la música, los acontecimientos internacionales, y los sucesos existentes en una sociedad cada vez más convulsa y contradictoria.

  • De lo personal a lo público: los temas del libro son cotidianos, tocas la política y la sociedad, los medios de comunicación, las relaciones sociales… ¿Te has dejado algo en el tintero?

Me hubiera gustado —espero que lo haga en otra oportunidad— haber hecho un análisis más profundo sobre la extraordinaria capacidad humana para soportar las grandes carencias, privaciones y lacras que, en algunos casos, amenazan con desmantelar las bases de convivencia en este mundo nuestro.

  • Has contado y vas a contar con acompañantes de excepción en las presentaciones. ¿Es la literatura un campo para cultivar la amistad?

Por supuesto. La cercanía al lector ha de ser uno de los fines del escritor, la complicidad compartida. Pero también han de ser cercanos aquellos que colaboran en la difusión de tu obra. He tenido la suerte, y el enorme privilegio, de contar con personas muy queridas y significativas para las presentaciones y prólogos de mis últimos libros. La amistad ha jugado siempre un papel preferente. En estos últimos años, desde el poemario Memoria del tiempo he querido que, de una u otra forma, estuvieran a mi lado. En este caso mi mujer Adelina Ortega ‘prestó’ uno de sus grabados para la portada, y fue el investigador Fernando G. Lucini el prologuista, y los escritores Jesús Cabezas, Javier Martín y Antonio Varo los distintos presentadores que me acompañaron. Con Desde el puerto de la utopía de nuevo Adelina Ortega realizó la cubierta y el poeta José Luis López Enamorado prologó la publicación y me acompañó en algunos actos en Granada y Málaga, pero también lo hicieron Miguel Cobo en Córdoba y Manuel Carmona en Sevilla. Y para este último libro de Monodiálogos frente al espejo ha sido un honor que el escritor y amigo Carlos de la Fé haya escrito el prólogo, y que José Luis López Enamorado haya diseñado la cubierta. Todos los nombrados son amigos incondicionales. La literatura es, verdaderamente, un campo para el cultivo de la amistad.

 

  • ¿En qué libros te has inspirado para convertir un conjunto de diálogos en monólogos? La reflexión es fundamental en el libro, llegando en algunos momentos al conocimiento a través de ti mismo. ¿La filosofía es una disciplina que podemos encontrar en las páginas de tu obra?

No he tenido un libro o texto de referencia como inspiración, tan solo he dejado volar la imaginación para ir creando estos pequeños universos paralelos de los monodiálogos. Como he afirmado anteriormente son aproximaciones filosóficas meditadas y llevadas al terreno de la ficción.

 

  • ¿Qué lugar ocupa el lenguaje en tu libro?

Pienso que el uso de un lenguaje directo, sin ambages, llega de una forma más inmediata y natural a la mente del lector. Sin embargo, como filólogo, he querido dotar a este libro de ciertos recursos indispensables para la comprensión de los textos con un lenguaje fluido, pero no exento de una respetuosa calidad literaria.

 

  • Dicen que la ironía es síntoma de inteligencia: ¿estamos en un momento para tomarse las cosas serias con un poco de humor?

Creo que era Freud el que afirmaba que la expresión del humor es una fuente de placer porque ahorra al ser humano un gasto de energía psíquica, y no puedo estar más de acuerdo. La ironía, el humorismo e incluso la comicidad forman parte de la propia esencia de la persona y, efectivamente, estamos en unos momentos históricos y sociales que la seriedad, la gravedad de muchas situaciones hemos de contrarrestarla de alguna forma. Puede que el bálsamo del humor nos haga afrontarlo con cierta esperanza. Vaya usted a saber…

 

  • Imagina que algún político de alto nivel leyera tu libro. ¿Puede hacer reflexionar a las clases dirigentes por todo lo que tratas y las profundas reflexiones que matizas?

No creo que la clase política esté como para muchas reflexiones, ni creo que una de sus preocupaciones sea enfrascarse en la lectura de un libro como este, con todo lo que está cayendo, pero sí me gustaría que su principal reflexión consistiera en acercarse al pueblo llano, que la corrupción fuera desterrada y que fueran consecuentes con sus promesas, aunque mucho me temo que estos comentarios no abandonarán nunca el terreno de lo utópico. En “Monodiálogos” hay algunos relatos como Esperancita y Cultura + IVA que algunos políticos debieran echarle un vistazo.

 

  • En Desde el puerto de la utopía, tu anterior libro, recogías tus ideas y pensamientos de un blog: ¿es Internet el campo de la inmediatez y de las nuevas formas de comunicación?

Estoy convencido de ello. El salto tecnológico que se ha producido en los últimos años ha supuesto un gran avance para la creatividad literaria. La continua aparición de blogs, páginas webs, y foros en Internet nos han aportado esa inmediatez y la posibilidad de un intercambio de propuestas culturales inimaginable.

 

  • Recomienda a tus lectores algún libro que sea inolvidable para ti.

Por mi formación académica te diré que la lectura de Emily Dickinson: Complete Poems fue algo que nunca podré olvidar y que, con el tiempo, me llevó a leer mi tesis doctoral sobre esta incomparable escritora norteamericana del XIX. Como lector tengo que hacer alusión a publicaciones como Cien años de soledad de García Márquez, Rayuela de Cortázar, Poeta en Nueva York y Diván del Tamarit de Lorca, Aullido de Allen Ginsberg, y Hojas de hierba de Whitman.

Y gracias a ti, querido Juan, por esta charla tan amena y entrañable.

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