Entrevista a José Luis López Enamorado

Os dejamos la entrevista de Juan Peregrina Martín a José Luis López Enamorado, tras la reciente publicación de su nuevo poemario titulado El recuerdo nunca duerme.

  • El recuerdo nunca duerme es el título de tu poemario: ¿qué significa la memoria en tus poemas?

El recuerdo me conduce en la vida. No permito que me condicione pero sí que me asesore cuando lo precise. El recuerdo es mi pasado que ha forjado mi personalidad, buena o mala, al él le debo pleitesía. Muchos de mis escritos nacen por circunstancias que se me presentan y entonces, escarbo en el recuerdo, para vestirlo con las mejores experiencias.

  • ¿Cuánta soledad hay en un escritor que escribe para que lo lean: escribir poesía es signo de ser solitario pero solidario?

Creo que la soledad alimenta la creatividad del escritor y le ofrece el decorado adecuado, por eso es necesaria. Me he dedicado a esto de escribir para publicar hace un lustro nada más. Antes escribía mucho pero archivaba los escritos porque no pensaba en publicar. Ahora, aunque capture en papel ideas y pensamientos mientras camino por la ciudad o viajo en autobús, necesito mi soledad para dibujar con las palabras precisas esos apuntes precipitados. Hace cinco años me di cuenta de que necesitaba la soledad y me puse a diseñar la mía propia, esa soledad que no ahoga, que tiene un reloj sin esfera con una larga leontina. Mi soledad y yo hemos nacido y crecido al mismo tiempo.

  • ¿Cuánto influye el tiempo, la edad, la pérdida del paraísos como la infancia… en tus versos?

Tal vez mis versos no hubieran sido igual de reflexivos en mi juventud, acaso estarían trazados con un ímpetu apropiado, diferente. Escribo y dibujo desde muy niño, con 11 años escribía en Madrid cartas y redacciones que después enviaba a mi abuela Angustias a Granada. Como digo al comienzo del poemario, ‘Todo se va con el tiempo. Pasamos con el tiempo, nada permanece igual que nació’. Nunca me sujeto al pasado con nostalgia. Mi infancia, mi juventud, mis amores, mis estudios, mi trabajo, mi experiencia como padre… son mis paraísos que, como decía al principio, han ido forjando lo que soy y como soy. Me remito a los paraísos para sacar de ellos las experiencias que me van a ser útiles en la actualidad, pero nunca los echo de menos, no puedo vivir anclado al pasado. Además, soy bastante crítico con mis paraísos.

  • ¿Podrías explicarnos con palabras lo que la música te aporta y por qué es uno de los motivos centrales de tu libro?

La música es uno de los motivos centrales de mi vida. Digo en el tiempo de música de mi poemario: ‘En la casa de mis abuelos, en la de mis padres, en la mía y en la de mis hijos también, siempre se pone un cubierto más en la mesa. Es para la música, porque puede llegar en cualquier momento’. Mi abuelo, mi padre y sus hermanos eran músicos y yo, sin ser músico, he dedicado muchos años de mi vida profesional en Televisión Española a la música y a la danza. Mi hijo es músico, guitarrista; mi hija canta mientras pinta y en nuestras vidas está presente la música. Nada más levantarme… conecto con la música. No concibo un mundo en silencio musical porque nosotros somos, sin pretenderlo, hacedores de música con los sonidos de la sociedad y de la palabra. Depende del carácter de aquello que vaya a escribir, decoro mi espacio con la música que me ayude a desarrollarlo.

  • Escribes: «Quédate con tu dios,/acabo de hablar con él/para decirle que no te abandone/cuando yo lo hago». ¿Es el amor lo que mueve a las personas aunque a veces parezca que nos mueve la codicia o el odio?

El amor auténtico, ‘multidisciplinar’, sin duda es lo que mueve a las personas. La codicia y el odio nacen cuando no hay amor. Mientras hay amor hay respeto y cuidado para el buen estado de personas y cosas.

  • ¿Crees que la poesía sirve como medio o es un fin en sí misma?

La poesía no debe ser fin de nada sino un medio para trasladarnos con su lectura a otros universos diferentes al nuestro. La poesía, con su capacidad de síntesis, es un medio de comunicación extraordinario capaz de reunir, en una sola jornada, multitud de lenguajes, de contenidos y de modos de pensar.

  • A los sueños les concedes un apartado especial: en tu opinión ¿sirve de algo soñar, mantener la esperanza, confiar en un futuro mejor?

Yo prefiero el sueño dormido a la ensoñación despierta. Sueño con mucha frecuencia y siempre procuro darle un significado bien enlazándolo con experiencias recientes o bien como aviso para acontecimientos por llegar, que algún que otro caso se me ha dado. No soy adicto a la esperanza porque pertenece a las inseguridades del futuro. Prefiero vivir el presente, con sus bondades y sus incomodidades que me ayudan a construir el mejor camino a seguir.

  • ¿Consideras que el poeta tiene que estar comprometido con algo o alguien?

No necesariamente. Puede estar comprometido con un modo de pensar, con una situación que nos preocupa, con una causa determinada, y en esos casos se seguirá una línea de actuación concreta de sensatez y fidelidad. La poesía cuando se focaliza en alguien, generalmente es para comunicar de un modo descriptivo sensaciones, sentimientos, reconocimientos, crítica… pero no obliga a estar comprometido con ese alguien.

  • ¿Tienes una poética que te sirva como acicate para componer los poemas?

No. Últimamente mi forma de pensar es poética, sin pretenderlo, con los estímulos que provocan en mí pensamientos. Analizo en silencio lo que pretendo escribir para encontrar sus caminos más fáciles de síntesis, con las palabras precisas y la libertad necesaria para conducirme sin corsés hasta su escrito.

  • Nos gustaría saber cuándo empezaste a escribir y quiénes te tentaron a empezar en este mundo.

Como dije antes, escribo desde niño y mi vida profesional me ha obligado a escribir otro tipo de cosas como proyectos de programas culturales, guiones para documentales o adaptaciones de obras al lenguaje de la danza. También he escrito poemas, relatos cortos, reflexiones y apuntes de narrativa, artículos de opinión en revistas especializadas, entrevistas, pero nunca guiado por la intención de publicar. En 1992 la Editorial Narcea publicó mi primer libro Ilusión Musical ilustrado también por mí con el que pretendía un acercamiento a la Música a través de los instrumentos. Después se detuvo mi actividad editorial para dedicarme exclusivamente a Televisión Española. Fue en el 2013 cuando aconsejado por unos amigos, empecé a dar forma a mi primer poemario Se me ha caído un beso de contenido erótico y con ilustraciones mías también. Este libro dio origen a la creación de otros poemas que me han conducido hasta esta publicación de Nazarí bajo el título de El recuerdo nunca duerme.

  • Para finalizar, ¿qué futuros proyectos nos esperan: tienes en mente o estás escribiendo ya nuevos poemas?

Tengo un buen número de poemas a la espera de revisión y acomodación. Trabajo actualmente en algo que será narrativa a modo de ensayo con ciertas connotaciones teatrales. Algo difícil de ubicar que me ocupa desde hace unos meses si bien la idea tuvo su origen en los años 90. Actualmente también estoy bastante feliz con los dibujos de unos personajes que he creado y a los que llamo “figuras desasistidas” que diariamente, desde hace casi cuatro meses, son portadoras de una reflexión o mensaje mío en mi muro de Facebook.

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