El fin de semana prometía lo que fue: buena gente, buena literatura y buena música. Vaya tierra, la valenciana: el viernes 28 en Castellón y el sábado 29 en Benicàssim, disfrutamos de la compañía de un escritor humilde, conocedor de la música de los 80 (y más) como pocos y con un trato exquisito. Su libro musical, en el que los protagonistas adoran a Alaska, The Simith, The Cure o Morrisey es una novela especial, escrita a lo largo de diez años aproximadamente, retomada después y terminada en 2015 en Teherán. Acompañado por Alejandro Santiago y Juan Peregrina, los tres mantuvimos una charla sobre el proceso de creación, los personajes y su función en la novela, y el acierto de la tracklist que el autor coloca al final de la historia que sirve de guía y banda sonora de cada capítulo: ya decimos, un lujo de libro, de persona y de literatura.

El sitio, impresionante: el Tihare Tahití de Castellón, donde Felipe Bermejo ha conseguido crear un ambiente tropical relajado y de música que embarga los sentidos así como el color y aroma de la fruta que recorre todo el local. La terraza, una maravilla desde la que contemplar una porción de la bella ciudad de Castellón. Unas treinta personas disfrutaron además de la suerte de obtener un libro, tras rellenar un cuestionario propuesto por el autor sobre música, grupos y expectativas sobre el libro. Las preguntas al autor no se hicieron esperar y terminó la charla en una amena ruptura de la siempre temida frontera entre la mesa donde está el escritor y el otro lado, donde se coloca el público.

Pero es que al día siguiente, recalamos en El Corb de Benicàssim, un bar espectacular donde Elia García y Alejandro Santiago acompañaron al autor: Fran Urbano fue presentado por el editor de Nazarí y acto seguido mantuvo una conversación con la presentadora que más de cuarenta personas disfrutaron, repitiendo al final del acto el sorteo, la firma de ejemplares y las sonrisas y fotos que todos quisieron tener con el autor.

Jorge, de El Corb, un personaje entrañable que mantiene uno de los sitios más bellos en el que el rock, la música y el buen ambiente están presentes desde que pisas el local hasta cuando te vas. El equipo que Jorge tiene allí es servicial, divertido y muy apañado. No es de extrañar que Fran Urbano propusiera este sitio para poder tener la conversación sobre los lugares donde ha ido escribiendo la historia de la novela, sus dudas, lugares preferidos y momentos de trabajo —prefiere madrugar para escribir y aprovecha los ratos de aeropuerto y espera en estaciones que por trabajo vive—.

Elia García se acercó a la parte más personal tanto del autor como de la novela y con una agradable y sutil cascada de preguntas, nos llevó a todos a conocer mejor a Fran Urbano: conocimos su entorno, sus gustos y su próximo material literario que ya está en marcha.