Donde termina la lluvia en el Café Comercial

 

El pasado 8 de marzo se presentaba Donde termina la lluvia, de Juantxu Bohigues, en el emblemático Café Comercial de Madrid. Os dejamos unas palabras del autor sobre el acto:

Una vez estaba en el café Comercial, apoyado en la puerta giratoria y se puso a llover, pero se trataba de una lluvia de verano, justamente enfrente de mí se puso una cortina de agua, las mesas de la izquierda de la terraza se estaban mojando, y a mi derecha, las otras mesas estaban protegidas por el sol. Me puse a pensar porque a unos siempre nos llueve encima, mientras que hay otros que siempre tienen sol en sus cabezas.

Fue mi amigo Oski Goldfryd quién me sugirió el título “Donde termina la lluvia”.

Soy valenciano, en mi tierra hace 21 grados durante once meses al año, yo me muero. Necesito de la escarcha, del hielo, del viento que te araña la cara, del que rompe tus huesos, me gustan las tormentas, los cielos negros, los cristales rotos, las puertas que se cierran. Y sin embargo, cuando me cabreo, me enfado, me pongo a hablar en valenciano, esa disyuntiva es este libro.

No puedo volver a mi tierra, solo puedo mirar hacia el futuro. La habitación donde me crie se ha convertido en un cuarto de baño, mis libros desaparecidos, mis discos escondidos. “Donde termina la lluvia” es una despedida, me quedé con muchas ganas de despedirme de Octavio, el hombre que cultivaba mis tierras, de mi hermana mayor que murió a los cinco días, de mi padre que también desapareció cuando yo era muy joven, de decirles a mi familia quién soy y en qué creo.

En este libro he creado un espacio llamado Almazara, que no existe pero que siempre viaja conmigo, se sitúa un poco más abajo del páncreas y dónde siempre estoy protegido. En ese lugar imaginario sigo podando las viñas con Octavio, le escribo una carta a mi profesora de francés declarándome y ella me la devuelve corrigiéndome las faltas de ortografía, en ese lugar sigo cruzando las noches con una vespino trucada de 70 cc.

Este libro es una novela, cuento una historia en la cual hay dos personajes principales, pero cada capítulo tiene la construcción de un relato. Si el libro se cayera al suelo, y se colocaron los capítulos en distinto orden, seguiría teniendo sentido, no hay nada original en ello, Cortázar ya lo hizo. Y si por ejemplo una tormenta necesitara dieciséis pasos antes de arrojar el agua contra el suelo, cada uno de esos pasos es un capítulo. Como “se levanta viento”, “Huele a humedad”; “El cielo se vuelve negro”, “”Puertas que se cierran”.

Hace una semana volví a presentar el libro en el café Comercial, seis meses antes lo hice con Zoom y esta vez fue presencial. Veintisiete personas acudieron y tuve la suerte de poder dedicar los libros in situ, y hablar con los presentes. La foto de portada del libro es mi hija Zoe, con los brazos extendidos sujetando una pared, la hice en Berlín en la casa Okupa. Este libro también puede ser una hemorragia, y como con el tiempo vas colocando cada intestino en su sitio.

Me gustaría que disfrutarais de este viaje, y que encontrarais esas Almazaras que de alguna manera se quedaron por el camino. Alguien dijo una vez “Nada ha terminado si tú no lo decides”.

Más o menos de esto trata mi libro.

Juantxu Bohigues