Así fue la presentación de La habitación 320 en el Café de la Ópera de Barcelona

El domingo 26 de abril, al mediodía, el Café de la Ópera abrió sus puertas a la presentación de La habitación 320, escrito por el Grupo Bojador. La convocatoria superó las previsiones: el aforo se llenó por completo y hubo asistentes que siguieron el acto de pie, en una imagen que resumía muy bien el interés despertado por la obra y el afecto que rodea al grupo.

Situado en plena Rambla barcelonesa, frente al Gran Teatro del Liceu, este establecimiento forma parte de la memoria cultural de la ciudad. Su historia está ligada al pulso teatral, artístico y ciudadano de Barcelona: un lugar de paso, conversación y encuentro, frecuentado durante décadas por espectadores, músicos y cantantes, escritores, vecinos y visitantes.

Los autores presentes, Marimén Ayuso, Ángel Elgue, Ana Moya (que hizo de maestra de ceremonia) y María Eugenia Oliver, hablaron del origen del proyecto, de la construcción colectiva del volumen y de la manera en que cada mirada había interpretado el enigma de la habitación 320 desde un registro propio. Más que una presentación convencional, el acto funcionó como una tertulia abierta entre quienes escriben y quienes leen, con preguntas, comentarios y complicidades que dieron ritmo al encuentro. Se extrañó la presencia de Jordi Isern y de la ilustradora Micha Marco Bendtsen, así como de Élia Barceló, prologuista de la obra, y del autor especial invitado a formar parte de la antología con dos breves relatos: David Roas, todos ellos con compromisos anteriores.

Al finalizar, las firmas, las fotografías y las conversaciones prolongadas terminaron de redondear una mañana luminosa. La habitación 320 tuvo en el Café de la Ópera una puesta de largo cálida, concurrida y muy barcelonesa: una de esas citas donde la literatura no se limita a presentarse, sino que se sienta a la mesa y pide café.